Considero al hombre como un puente y no meta en todo proceso educativo, pues desde su existencia transita por diversos contextos y situaciones que se le presentan en la vida; por tanto esta inmerso a conocer los pasados, presentes y futuros desafíos que se presenten durante su estancia en este mundo.
Desafíos por los cuales la humanidad ha sido impactada en todos los contextos, de tal forma que la sociedad se ve necesitada por aumentar y cambiar a gran velocidad sus conocimientos y así adquirir y desarrollar destrezas interpersonales.
Las cuales son el motor que impulsan a la educación para lograr en los individuos la capacidad de usar creativa y efectivamente dichos conocimientos.
Sin embargo; y desafortunadamente estos avances se han logrado en varias sociedades pero no en todas, otorgando a sus agentes sociales pocas herramientas, técnicas y estrategias para el desarrollo parcial y no pleno de sus capacidades.
Es menester mencionar que la educación es la encargada de hacer calificar a los individuos como aptos en conocimientos para cumplir ciertas actividades en el campo laboral y no laboral, pero a medida que el panorama de las sociedades cambia se agregan nuevas demandas de competencias, destrezas y conocimientos.
Muchas sociedades nos hemos estancado en los avances que existieron en el siglo pasado o tal vez parte del inicio del siglo actual; y me pregunto ¿Qué sucede con la preparación de los individuos para ser competentes a los desafíos actuales de esta vida?
Reconocemos que la vida del estudiante y el profesional giran alrededor del conocimiento. Y nuestra aproximación a él ha sido motivo de muchas discusiones pedagógicas a través de la historia.
Es así como el saber se ha convertido desde diversas perspectivas, en la meta de todo modelo educativo.
¿Qué sabes?, ¿Cuánto sabes? Durante la Conferencia Mundial de Educación Superior celebrada en Paris, Francia, en los primeros días de 1998, se debatió acerca del saber. Allí se establecieron cuatro dimensiones del aprendizaje:
· Aprender a aprender
· Aprender a ser
· Aprender a hacer
· Aprender a convivir
A casi más de diez años estas dimensiones se pretenden mezclar a los sistemas educativos para la creación de conocimiento, habilidades y actitudes para que los conocimientos se apliquen con pertinencia.
Pero considero; estamos siendo educados arbitrariamente pues no completamos de manera eficaz las capacidades que deberíamos tener ni para los presentes ni futuros desafíos.
Y no es que estas dimensiones sean absurdas sino la falta de preparación de las generaciones adultas no logran ser eficaces para poder armar a las generaciones jóvenes.
Y siendo así ahora encuentro un nuevo sentido para la educación, “CONCIENCIA”…
Debemos preocuparnos por la formación e información de esta; es sorprendente saber que somos el único ser sobre la faz de la Tierra que tiene la potestad de raciocinio y a veces pareciera que este atributo solo es una idea épica; pues no es de aspecto tangible pero sabemos de su existencia.
Así los más débiles creyentes de la realidad, cuando piden humildemente ayuda a su poderosa conciencia, pueden confiar plenamente en ella y salir del estado trasmundano al que pertenece, pintando de colores, liberándose de su prisión y sin cansancios para dar un salto por querer más.
Ambicionando lo más elevado de todo; sin esperar le otorguen por causalidad cucharadas de conocimientos, sino por medio de su conciencia, poder de inspiración a pensamientos y acciones para esperanzar el nacimiento en el interior del individuo: La voluntad.
Los rayos brillantes de la voluntad permiten alumbrar nuestro sendero, por eso deberíamos sacar el mayor provecho de las oportunidades que se nos presenten, percibiendo y apreciando cada destello enviado por la voluntad; como el brillo aumentado en nuestra vida hasta alcanzar el día perfecto en el cual debas partir diciendo “me siento satisfecho de haber alcanzado sabiduría e inteligencia en cuanto me fue posible”
Dejando a los demás la esperanza de: LA FUENTE DEL VERDADERO CONOCIMIENTO (conciencia).
Concluyendo; que la habilidad del pensamiento promete trabajo al intelecto de cada ser creativo, productivo y realista.